jueves, 17 de mayo de 2012

Imposible definirte con una palabra. Podría decir que eres ese escalofrío que recorre mi cuerpo, desde la nuca a la planta de los pies. Que eres la llama que aviva mi cuerpo de necesario calor en medio del Polo Norte una noche de invierno. Te definiría como los ganchos invisibles que se colocan en las comisuras de los labios, de las cuales tiran siempre que te veo o pienso en ti, y me hacen sonreír sin parar. Diría que eres el nudo de nervios que se forma en mi garganta y me deja sin habla cuando te veo pasar. Afirmaría que tu pelo es ese rayo de sol eterno que ilumina mi camino. Apostaría por tus manos al definirlas como los finos hilos que recorren mi cuerpo y me provocan sentir que levito. Me decanto por concluir con que tu corazón es el centro del universo, al menos del mío, que bombea sentimientos a velocidad inalcanzable y que hace sentir todo en milésimas de segundo. Finalmente, y tras mucho pensarlo, no te definiría. Te besaría y no separaría mis labios jamás.
TE QUIERO

viernes, 20 de abril de 2012

Un cambio radical

Eso ha sufrido mi vida. Un cuerpo andante sin vida se ha transformado en la mismísima fuente de vida. Ahora soy feliz, me siento orgulloso de lo que soy, de cómo soy y de lo que tengo. Cuando antes deseaba que terminara un día para ver si el próximo no era una mierda, ahora espero que al terminar, el día que viene sea mejor incluso. Un vaso a medias, al fin y al cabo; pero antes lo veía medio vacío y ahora lo veo medio lleno. Sé que éste realmente soy yo, pero necesitaba la tecla que me hiciera encontrarme. Esa tecla eres tú. Sólo tú me provocas escalofríos que me desubican sin tocarme, me haces sentir lo indescriptible con el roce de tus labios y con cada suspiro, me alargas la vida cada segundo un poco más. Me das eso y mil cosas más. Me das todo.

viernes, 13 de abril de 2012

Como el sol brillando en el polo, o como la nieve cayendo en el desierto. Concretamente, como la lluvia golpeando bruscamente contra el mar. Situaciones inverosímiles pero bellas, realmente bellas. Ayer me asomaba al balcón, y la imponente mar trataba de huir de las flechas que caían del cielo. El agua de lluvia se mezclaba con el agua salada de los mares, y fuertes truenos y luminosos relámpagos culminaban la escena.
Podría parecer una escena triste, lúgubre, solitaria y sin color... pero la tenue luz que ilumina tu rostro, abrazada a mi a medianoche, es la mejor imagen que podría existir y el mejor modo de comenzar un trece más, otro más a tu lado.
Suma y sigue, otro trece más y con la ilusión de un niño por regalarte mi tiempo y mi cariño día a día, por sacarte una sonrisa al despertar y que ésta dure hasta que vuelvas a dormir. Ahora ya son veinte, y los que quedan. Feliz mesesario mi amor :) F+M

viernes, 6 de abril de 2012

Historia de un candado en algún lugar del mundo

Érase una vez, en un lugar muy muy lejano (o no), una historia de amor. Y como símbolo, un candado. En el monte más alto de la ciudad, junto a un frondoso bosque, se alzaba un templo en el que una figura en la parte superior vigilaba de noche y de día lo que sucedía en la ciudad. Allí un día, un niño cualquiera subió al monte, llegó al templo, se fijó en la valla que lo cercaba y descubrió un candado; sólo uno, ninguno más.

Trató de recrear cómo llegó hasta allí, pero las hipótesis podían ser múltiples. Sólo sabía que había un mensaje: F+M. ¿Qué podía ser?

... Está claro lo que significa. Fran y Mar. No podía ser de otro modo.
En algún lugar del bosque, seguramente bajo hojas y tierra y donde jamás nadie pueda encontrarlas, estarán las llaves que podrían abrir aquel candado en el más alto monte de la ciudad. Pero nadie podrá abrirlo, es imposible. Al igual que nuestro amor es imposible de debilitar, de abrir y manipular. 
Habrá días que queme por el sol; otros, estará helado debido al frío... pero sigue siendo el mismo candado y su esencia jamás cambiará. Tú te cruzaste en mi camino, ahora no hay elección. Sabemos que el único modo de ser feliz es estando el uno con el otro, amándose con la mayor fuerza del mundo y, a partir de ahí, ir escribiendo la historia de nuestra vida. Sólo así, la felicidad seguirá en nuestro corazón y reflejada en nuestros rostros.

miércoles, 4 de abril de 2012

¿Qué deseas?

Deseos... son cambiantes. Deseo tenerte a mi lado a todas horas, pero también necesito echarte de menos para desearte. Deseo tu sonrisa a cada instante, pero necesito una lágrima tuya para que veas que soy el único que puede evitar que te ahogues en el mar de la amargura. Deseo coger tu mano y no soltarla jamás, así lo he deseado siempre; cuando cogiste mi mano por primera vez los escalofríos recorrieron mi cuerpo, empezando por la nuca y acabando en la planta de los pies.
Deseo, desde el primer momento, tus labios; quiero besarte a cada instante, pero tu ya me mostraste lo caro que es un beso, por eso a la segunda no fallé. Era cuestión de elegir el momento y lugar perfectos... todo ello para un beso soñado... o deseado.

Deseo amanecer a tu lado, con un beso de "buenos días". Deseo abrir la puerta de mi casa y verte esperándome llegar. Deseo marcharme lejos, sólo contigo, a un lugar en donde nadie nos conozca. Deseo ir a la cama, besar tus labios y decir "buenas noches princesa"... De momento, solamente son deseos... que un día se harán realidad.

Ésta es la vida que deseo, la que siempre he deseado, y ahora la tengo. Porque no sé si el resto conoce realmente esa sensación de estar con una persona que te llena por completo, que te quiere y te hace el hombre más feliz del universo... Para mi, esto es una realidad; para el resto, puro deseo.

sábado, 31 de marzo de 2012

Cuestión de...

Tiempo. Al fin y al cabo, todo se reduce al tiempo; se pasa rápido sin ti, transcurre lento cuando estás lejos, debe pasar para saber lo que nos deparará en un futuro... Todo se reduce al tiempo, así de simple... y complejo.

Tiempo tuve que esperar para que aparecieras en mi vida, diecinueve largos años sin sentido. Es mucho tiempo... ¿o es poco? Simplemente, es tiempo. Las cosas pasan por algo, el por qué de las cosas no tiene un por qué. Nuestros caminos se cruzaron una madrugada de Mayo, después de alinearse los planetas y producirse las más inverosímiles circunstancias. Pasó así, y eso nadie lo va a cambiar. Podría haber sido distinto, o directamente no haber sido.

Gracias a... no sé; por suerte, te cruzaste en mi vida aquella noche y no has salido de ella... ni saldrás. En tres meses fuimos dando los pasos adecuados, no una zancada más larga que otra, siempre siguiendo el camino con tranquilidad y confianza. Y tras cocinarlo como es debido, el resultado es este: LA FELICIDAD.

¿Qué más me da lo que pueda haber ahí fuera? Hacerme esa pregunta sería un absurdo. No me importa, no necesito saberlo... Lo que haya fuera no hace la más mínima sombra a lo que hay dentro. Es indiscutible que tú tienes gran culpa de lo que soy ahora mismo. Junto a ti, he ido forjando mi personalidad, mi ser... YO. Me has ayudado a cambiar, a evolucionar, a no quedarme retardado y coger los asuntos con ambas manos. Me has ayudado a pensar, a asimilar las cosas y a encontrarme.

Y por todo esto siempre estaré en deuda contigo. A cambio, trato de darte la felicidad que tú me das y me haces sentir, pero es imposible llegar a tal límite. Trato de hacerte agradable el camino de la vida, que realmente seas tú y que te duela la boca de tanto sonreír y el corazón de bombear felicidad. La vida, la fortuna o lo que sea, me ha dado la oportunidad de hacer feliz a la persona más maravillosa que existe en el universo; para mi no es un reto, es una obligación. La oportunidad que me ha sido dada no se puede desaprovechar. Eres tú o nadie, eres tú o nada.

domingo, 25 de marzo de 2012

¿Cómo valorar si un verso es mejor que otro?

Por un momento no quise abrir los ojos. Me creí poeta, creí hacer versos de verdad. Cuán equivocado estaba... Me negaba a abrir los ojos, mi mano trazaba letras redondeadas sobre el papel y la mano se iba sola. Creí crear la obra de arte más bella jamás hecha... pero no era así. El punto ganó al seguido, y dejó a la coma en coma. Versos sin sentido, musicalidad o rima lucían en la fachada de un Corte Inglés... "la poesía no consiste en rimar", decían. Estoy de acuerdo, pero yo creí que poesía era sentimiento, era belleza y pasión; ahora bien, si eres tú quien no quiere abrir los ojos, tú saldrás perjudicado. Yo sé lo que escribo, cómo lo escribo y para quién lo escribo, y mientras ella sonría al finalizar cada verso de mi torpe creación, no tendrás nada que hacer. Seré el mejor y así me sentiré.

No necesito el aplauso de un pabellón. Tampoco necesito un galardón que me corone; es más, no quiero ser coronado porque eso significaría que mis versos causan emociones en ti, y ni tú ni nadie salvo ella merece sentir un sólo escalofrío con los versos que un día plasmé en el papel. Sólo cuando me dí cuenta de esto, abrí los ojos y sonreí por no ser poeta. Soy más feliz siendo un anónimo y torpe rimador que regala su torpe verso a su amada.